Chistes sobre judios

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Chistes sobre judios

Una matrona judía regresa a su casa y ve, que su hijo esta cogiendo de pie a la moza doméstica. El corazón materno por poco se revienta:
– ¡Maldita antisemita! ¡Como puedes atormentar tanto al pobre niño judío! ¿Acaso no puedes acostarte?

En el compartimiento de tren se pusieron a hablar de los famosos. Al lado de ventana esta sentado un intelectual judío y a remezones interviene con una breve observación sobre el origen de la mencionada celebridad:
– Spinoza…
– Era judío.
– Colón…
– judío de Génova, convertido.
– Offenbach…
– Judío.
– Modigliani…
– Judío.
– ¡O, Jesús María y José!
– También judios…

Un tartamudo cuenta:
– N-no m-me a-ce-ce-pta-ron co-co-mo dictor en la ra-ra-dio.
– ¿Y por qué?
– P-p-porque soy ju-ju-dío.

En un pueblo judío nadie pudo preparar tan rico té como lo hacía Rabinóvich. No obstante él nunca contaba a nadie el secreto de su preparación. Entonces, Rabinóvich esta muriendo. Al lado de su lecho de muerte se juntaron todos los parientes, amigos, vecinos…
Todos le ruegan, suplican:
– Jáime, estas con el alma entre los dientes, siquiera ahora cuéntanos, ¿en que consiste el secreto de la preparación de tu té, que nos gusta tanto a todos?
– ¡Judíos! ¡No ahorren té para la infusión!

Un viejo judío llama a su amigo, quien es el directór del cementerio del Convento Novodévichi.
– ¡Oye, acaso no somos compinches! Te ruego mucho: búscame, por favor, un lugarcito en algún rinconcito de tu cementerio… Tu sabes…
Dentro de un tiempo el amigo le devuelve la llamada:
– ¡Jáime! Con urgencia tráeme 1 millón rublos y ¡mañana – a sepultarte!

El marido judío regresa a casa y sorprende a su adorada esposa en la cama con su amante. Empieza a hablarle algo, pero ella lo interrumpa:
– Y que tu piensas ¿que con tu salario compramos nuestro mueble? O piensas tú, ¿que compramos el televisor plasma con tus centimos? ¿Y de donde yo saqué la plata para comprar el coche?
El esposo:
– Sara! ¡Cierra la ventana rápido para que él no coja un resfrío!

Un anciano judío sale de su casa y ve que por encima de la ciudad se formó el arco iris. Lo vio y dice:
– ¡Aja! ¡Claro! ¡Para esto siempre tienen la plata!

Karl Radek decía: “Móises sacó a los judíos del Egipto, y Stalin – del buró político del PCUS”.

Un viejo judío se dirige al camarero, que también es judío, pero joven:
– ¡Móishe, prueba la sopa!
– ¿Que pasa? Es la sopa de siempre.
– ¡Pues, pruébala!
– ¿Acaso siquiera una sola vez le serví una mala sopa?!
– Pues yo te digo: ¡prueba la sopa!
– Esta bien, vale, voy a probarla… ¿Pero donde esta la cuchara?
– ¡Aha! – lo sorpende el anciano.

Un judío es un punto de venta, dos judíos son un torneo internacional del ajedrés, tres judíos ya son Orquestra Simfónica Estatal de Rusia. Cuando un ruso es un borrachín, dos rusos son una pelea, tres rusos ya son una organización de base del Partido Comunista.

Un judío muy rico llega a un pueblo judío para visitar a sus parientes. Viene a sinagoga y dice:
– Rabí, quiero dejarte en custodia mi dinero y joyas.
Rabí halagado le responde:
– Por supuesto, es un honor, que usted, como un hombre muy respetado, confía en mi, pero yo no puedo recibir nada sin testigos. Espere, ahora voy a llamar a mis asistentes y entonces…
Y así lo hizo.
– ¿Vean, – dice el rabí, – como confia en mi el estimado señor Rabinovich? Me ha pedido, que yo guarde todas sus joyas. Entonces, yo delante de ustedes recibo todo esto y lo cierro en mi caja fuerte.
Pasa tiempo, y Rabinovich viene a rabí a recoger sus cosas.
– ¿Que joyas? Yo no sé nada.
Y Rabinovich indignado:
– ¿Cómo puede ser eso?! ¡Tu reuniste aquí a todos tus asistentes y en presencia de ellos lo guardó todo!
Bueno. El rabí llama a todos los suyos.
– ¿Oyen, Rabinovich trata de convenserme, que como si yo recibiera de él algunas cosas de valor y que como si ustedes fueran los testigos de ello? Entonces, les quiero preguntar, ¿si vieron ustedes algo parecido?
Ellos le responden, que no vieron nada. Rabinovich escupió y se dirigió hacia la salida. Entonces rabí lo regresa, abre la caja fuerte, saca las joyas y dinero, lo devuelve al dueño. Este no entiende nada en absoluto.
– Escuche, rabí. ¿Para que toda esta comedia?
– Te quería mostrar, con que canallas me veo obligado a trabajar.

2 judíos estan en WC. Uno pregunta al otro:
– ¿Como crees: cagar es un trabajo intelectual o físico?
– Si fuera físico, contrataría a alguien.

Un judío cuenta sobre su vida en Inglaterra.
– Me acomodé muy bien. Vivo en Iglaterra, sirvo a un lord. El se acuesta con mi Sara, mientras yo – con la esposa suya.
– ¡Pues, es maravilloso!
– Si, pero yo hago a los lordes, y el me hace a los judios.

María Isaak Petrova esta llenando una encuesta y le preguntan:
– ¿Y por que Isaak? ¿Es judía?
– Entonces, según usted ¿la Catedral de San Isaak es una sinagoga?

En Kishenev esta pasando un pogróm. Agarran a un viejo judío justo en su cama.
– Aja! ¡Maldito judío! ¡Ahora te vamos a sacar las tripas!
– ¿Pero por que?
– ¿Aun te preguntas? ¡Cuando ustedes cruzificaron a nuestro Cristo!..
– ¡Se lo juro, no fuimos nosotros! ¡Fueron los de Odessa!