Chistes sobre chukchi

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Chistes sobre chukchi

1295908788_1295761851_158467591Los puntos clave de todos los chistes sobre chukchi vienen de los aries de la vida muy aislada, ascética y super-periférica de los chukchi, un pueblo del Norte de Rusia. El Norte los hace pasar casi por los extraterrestres, de allí – su ingenuidad extrema. Otro hecho muy interesante de la vida de los chukchi es que ¡en su idioma hay 20 vocales para marcar matices diferentes del color blanco de nieve! Es que su vida es pura nieve…

Un chukcha esta comiendo una naranja. Esta comiendola con glotonería. Jugo con saliva corre de su boca por todos lados. Otro chukcha con envidia le esta mirando.
– ¿Y que? ¿Es muy sabroso?
– ¡Muy sabroso!
– ¿Es como pescado?
– No, es más sabroso…
– ¿Como la carne de foca?
– No. Mucho más sabroso.
– ¿Pero sabroso como que?
– ¡Es como follar (hacer el amor)!

Un chukcha presenta examenes en el Instituto Literario.
– ¿Que libros ha leido usted ultimamente?
– El chukcha no es un lector, sino un escritor.

Un chukcha esta sentado en la costa del océano y muy solemne fuma su pipa.
– Vapora de carga flotar. Geológo-hombra venir. El vodka tomar mucho. Nuestras mujeres tirar mucho… ¡Esto es una expedición!.. ¡Si, señor!

Un chukcha esta sentado en el árbol, serrando la rama, en la que esta sentado. A su lado esta pasando un cazador y le dice:
– ¡Ten cuidado – caerás!
El chukcha sigue serrando. La rama se cae y el chukcha se cae con ella. Se levanta y dice:
– ¡Sin embargo, que chamana ser este cazador!

El marido regresó después de la caza a su íglu, entra en el íglu. Lo recibe su esposa.
– ¿Que quiere mi chukcha?
– Mi chukcha quiere tomar un trago.
La esposa vierte al chukcha un vaso del aguardiente casero.
– ¿Que más quiere mi chukcha?
– Mi chukcha quiere comer.
La esposa dio al marido de comer.
– ¿Que más quiere mi chukcha?
– Mi chukcha quiere tener sexo con una mujer.
La esposa se desnudó y el chukcha satifació su deseo.
– ¿Que más quiere mi chukcha?
– Mi chukcha quiere quitar los esquís.

Dos chukchas llegaron a Moscú, suben a un trolebús.
– ¿Perdon, llego en este trolebús hasta el GUM?.
– No, no llegará.
– ¿Y yo? – pregunta el segundo.

Se perdió un geólogo en la taigá. Corre de un lado para el otro y grita desesperado: “¡Gente! ¡Gente!”.
Chukcha, cargando su rifle, dice en una voz muy baja:
– Cuando estamos en Moscú, somos chukchi jodidos, y cuando estamos aquí nos llama: “gente”…