Las fotos de un turista estadounidense, que viajaba mucho por la URSS

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Las fotos de un turista estadounidense, que viajaba mucho por la URSS

Hace poco hablé con una colega de la generación de los años postguerra y la doña me comentó que antes (en los años 60, 70, 80) había mucho más turismo que hoy, sólo venían las naciones que ahora no pueden disfrutar del turismo: polacos, checos, húngaros, rumanos, búlgaros, yugoslavos – pero no solo turistas de la órbita de la URSS, sino también turistas del “mundo capitalista”. Y los paquetes turísticos de antes eran mucho más ricos que hoy: Transiberiano, Cáucaso, Crimea, Asia Central, unas 2 semanas y no un par de dias como ahora. No hablamos de que los mismos rusos viajaban mucho (hoy su movilidad bajó bastante).

O sea son necios los que hablan del autoaislamiento de la URSS. Tampoco se puede hablar de la incomunicación cultural.

Es muy interesante que la industria de la URSS producía en masa las radios de onda corta para captar las emisiones de los países más lejanos. No es de sorprender que en los países del bloque del Este las bandas tan sofisticadas como Uriah Heep, King Crimson, Yes, Pink Floyd, etc. fueran más populares que en el mismo Occidente! Ideológicamente se afirmaban el internacionalismo, aprendizaje de lenguas, abertura cultural [1.]…

Los años 50, 60 eran un punto culminante de la historia rusa, usando las palabras del “nietzsche ruso” – Konstantin Leóntiev, eso fue el período de la “complejidad floreciente”. Las fotos diapositivas de Thomas T. Hammond, un turista estadounidense [2.], reflejan muy bien este espíritu del crecimiento desenfrenado.

Fijese que se trata de un pueblo que recién ganó la guerra mas cruel de la historia de la humanidad: la URSS resistió sola contra toda la Europa movilizada por el fascismo, la guerra devastó la parte europea de la URSS y solo unos años después de la Victoria la URSS llegó a la prioridad en la cosmonáutica, industria atómica sin hablar del campo cultural.

  1. recomendamos el libro de Alexei Yurchak “Everything Was Forever, Until It Was No More: The Last Soviet Generation”.
  2. Hammond no fue un turista simples, fue un enemigo de la URSS, uno de los promotores profesionales de la guerra fria y es irónico que la URSS fue absolutamente abierta para este tipo de hombres, no les tuvo ningún miedo. Mientras a los simpatizantes de la URSS los perseguían y marginalizaban en los EE.UU., la URSS sin ningún problema dejaba viajar por su tierra a sus propios enemigos… http://www.ctevans.net/Historians/Hammond.html

Vea el álbum de Thomat T. Hammond aquí:

Fotos de un turista estadounidense, que viajaba por la URSS

Posted by Guia de Moscú, Guia de Moscou. Private Tours in Spanish/Portuguese on Tuesday, July 4, 2017


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Como los turistas sobreviven los inviernos rusos?

No se puede imaginar el centro de Moscú sin la sala de calderas de la MOGES – Planta Eléctrica Estatal de Moscú.

#paseodebarco #moscu #kremlin

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La MOGES es una encarnación genial del proyecto de la modernización de V.Lenin:

“El comunismo es el poder soviético más la electrificación de todo el país”.

Siendo una de las primeras plantas eléctricas de Rusia, la MOGES fue modernizada de la manera radical en los años 20 y se volvió una central no sólo eléctrica sino también térmica. Gracias a la MOGES no solo podemos recargar las pilas de nuestros móviles sino también no morimos de frío en la Armería del Kremlin, podemos visitar con confort los shoppings “GUM”, “Mundo Infantil”, disfrutamos de la ópera en el teatro “Bolshoi”. ¡El centro de Moscú como tal es un hábitat humano solo gracias a nuestra bella MOGES!

La calefacción en la URSS fue centralizada, así que ella no es autónoma como en Occidente o como en la época de los zares, cuando cada edificio tenía su propia caldera y chimenea (hablamos de las ciudades, donde vivía solo un 20% de la población rusa). Hasta hoy mismo ustedes pueden ver estas chimeneas divisar del techo del Hotel Nacional o de cualquier otro edificio antiguo, pero las chineneas no están en función. Poco a poco este sistema de despilfarro de recursos y de contaminación ecológica se puso en vías de extinción. En los países fríos del Occidente también aconteció eso – sobre todo después de la crisis de petróleo de los 1970.

Ahora las plantas electrotérmicas rusas (heredadas de la URSS) producen la electricidad y al mismo tiempo calientan el agua, que por un sistema de tuberías lleva el calor a los radiadores de cada apartamento y cada habitación de su hotel. Las tuberías parten de las plantas y culebrean por debajo del nivel del congelamiento de la tierra, suministrando el agua caliente, indispensable en condiciones del invierno.

La MOGES se encuentra en la orilla del río Moskva y parece un gigantesco barco de vapor, que navega por el río principal de la capital de Rusia.

En 1924 la MOGES protagonizó un evento musical muy especial – “Sinfonía de Sirenas”. El músico Arseni Avraamov preparó un soundtrack bastante original para la celebración urbana del Séptimo Aniversario de la Revolución de Octubre de 1917. Los instrumentos de la “Sinfonía de Sirenas” fueron las chimeneas de las fábricas, bocinas de los trenes, chiflos de buques, disparos de fusiles… El director de esta “orquestra total” se encontraba en el techo de la MOGES para que todos los participantes pudieran verlo de ambas orillas del río Moskva, su batuta fueron las banderas de señales. Tocaron “La Internacional”, “Varshavianka”, “La Marseillaise”… Existe una grabación de la “Sinfonía de Sirenas”, realizada 2 años antes antes en Bakú.

Extraido del libro “Las Cien Mejores Obras Maestras del Vanguardismo Arquitectónico Soviético”. S.O.Jan-Magomédov:

“La sala de calderas de la MOGES es una obra característica del estilo del “constructivismo armonizado”, fenómeno secundario de la escuela neorrenacentista de I.Zholtovski, quien intentaba introducir incluso en las formas de la nueva arquitectura los métodos de armonización de la composición característica del orden arquitectónico clásico. Zholtovski y sus discípulos llevaron a cabo estos experimentos formales en la esfera de la arquitectura industrial.

Fueron proyectadas y construidas algunas obras industriales al estilo del “constructivismo armonizado”, entre las cuales la sala de las calderas de la MOGES la que mayor interés despierta.

Es especialmente expresiva la fachada principal del edificio, en cuya construcción compositiva se pueden observar los métodos de los órdenes arquitectónicos. Los miradores vidriados apareados – algo semejante a poderosas semicolumnas – son concluidas con un original cornisamento en forma de franja horizontal con balcón de galerías y con un ritmo de ventanas cuidadosamente regulado: sobre cada par de miradores hay una ventana horizontal, y sobre los entrepaños de los miradores hay dos pequeños vanos cuadrados. Toda la composición es coronada por tubos que se dilatan hacia arriba (sobre cada par de miradores hay un tubo).

Si le encantan las histórias geniales del proyecto soviético, las tenemos en “cantidades industriales”. Bienvenido a Moscú y disfrute de nuestra página oficial, manejando el buscador.

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120 paquetes turísticos para El Mundial 2018

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MOSCÚ (Sputnik) — Rusia presentará en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR) nuevos circuitos y paquetes diseñados para los hinchas que acudan a la Copa Confederaciones 2017 y el Mundial de Fútbol 2018.

“Del 18 al 22 de enero se ofrecerá información actualizada sobre los productos turísticos de Rusia, entre ellos las rutas diseñadas especialmente para los visitantes de la Copa Confederaciones 2017 y el Mundial 2018″, señaló este lunes el Ministerio ruso de Cultura en un comunicado. En total se elaboraron 120 paquetes que además de la asistencia a los partidos, permitirán a los hinchas recorrer los lugares de interés histórico, cultural y ecológico del país. Entre los circuitos destacan el Collar de Plata de Rusia, Anillo de Oro, la Gran Ruta de la Seda y la Gran Ruta del Té.

Rusia acogerá por primera vez en su historia la Copa Confederaciones del 17 de junio al 2 de julio de 2017. En 2018 el país albergará su primer Mundial de Fútbol con partidos que se jugarán entre el 14 de junio y el 15 de julio en Moscú, San Petersburgo, Kazán, Kaliningrado, Volgogrado, Nizhni Nóvgorod, Samara, Saransk, Rostov del Don, Ekaterimburgo y Sochi.


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2018: GOOOOL gol gol gol!

255070Si usted compra los tiquets para la Copa en Rusia, usted obtendrá un fan-ID, que le cubrirá igual que una visa y le dará el derecho de venir 10 dias antes del primer juego y irse de Rusia 10 dias después del último juego.

Atención! El transporte público de las rutas para los estadios en las ciudades sedes de la Copa va a ser grátis.

La Doble Atención! El parlamento de Rusia (Duma) ofreció a subsididar también los trenes entre 11 ciudades sedes de la Copa! Es muy probable que los trenes también sean gratis para los aficionados al futbol.

Bienvenidos a Rusia en 2018!

Visa-free entry is a done deal!

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Chistes sobre sureños

000057Los puntos de la crítica en cuanto al Cáucaso son el machismo, fanfarronería, corrupción, inclinación a la delincuencia, nepotismo y la falta de educación. Sin embargo, los armenios estan un poco a parte – su historia, el genocidio y la dispersión masiva en el siglo XX, su carácter pujante, todo esto de vez en cuando provoca pararlelos entre ellos y judios. Al mismo tiempo los armenios de Armenia (es decir, aquellos que no pertenecen a la diáspora, la cual es bastante hermética) no se diferencian mucho de los demás caucásicos dentro del “humor sureño”.

Armenios y Georgianos:

Un armenio y un georgiano salen del restaurante. Recogen del guardarropa sus abrigos.
El armenio da 500 rublos de propina y dice: “Quédate con el cambio”.
El georgiano da un mil: “Quédate con el abrigo”.

Se esta murierndo un armenio viejo. Sus niños estan a su lado.
– Padre, estas muriendo. Dinos, ¿como vivir después?
– Cúiden a los judios…
– Pero que estas diciendo, padre? Dinos, ¿como vamos a vivir sin tí?
– Hijos mios, cúiden, por favor, a los judios…
– Pero que tiene que ver con los juidos. Toda la vida vivimos en Armenia. Somos armenios. Dínos, ¿como vivir en esta vida?
– Escúchenme, hijos mios, a su vijeo padre. Cúiden a los juidos… Cuando ellos acaben con los judios, la tomarán con nosotros.

Un georgiano visita a su amigo.
– ¡Genatzvali (así se dirigen a las personas en Georiga: una especie del “señor”, aunque al pie de la letra significa algo como “alma mía”)! ¡Genatzvali, compra la fábrica! Es una muy buena fábrica! ¡Oye, compra la fábrica! Siempre sobrecumple el plan, tiene 3 órdenes del Heroe del Trabajo Socialista…
– Pues, genatzvali, si la fábrica es tan buena, ¿para que la vendes?
– A tí, como al amigo de confianza, te puedo decir: quiero comprar un comité del PCUS del nivel regional.

Niko-Pirosmani-7En un restaurante un georgiano se acerca a la mesa de una pareja joven:
– ¡Genatzvali, querido amigo! ¡Permíteme invitar al baile a tu reina!
– ¡Por favor! Claro, que si.
Pasa un rato.
– ¡Hermano! ¡Permíteme invitar al baile a tu princesa!
Y así sigue la historia: a la condesa, etc. mientras la muchacha no lo interrumpa indignada:
– ¿Y porque no me preguntan a mí? ¡¿Tal vez que yo no quiera bailar con ustedes?!
– ¡Y tu, puta, cállate, mientras los dzhiguites estén hablando! (dzhiguit – hábil jinete del Cáucaso).

Un joven georgiano escribe una carta de Moscú a su casa: “¡Mis queridos papá y mamá! Me instalé muy bien en el apartamento. En la unversidad también todo va bien. Tengo solo un incoviniente: voy a la Universidad en carro, cuando los demás estudiantes van en trole”… Pronto llega la respuesta de Georgia:
– ¡Querido hijo! Nos alegra, que estes bien. Por el carro no te preocupes. Te mandamos un poco de dinero – cómprate un trole y ve a la universidad como todo el mundo.

rjnp142_catpageUn geogriano va en un viejecito “Moskvich” (una de las marcas de carros más económicos en la URSS).
Lo adelanta osadamente un nuevo “Volga” (el carro casi más lujoso para la época soviética), el “Volga” se para, cruzando el camino, y del “Volga” baja un georgiano vestido de moda y dice:
– ¡¿Porque estas deshonrando la nación?! Hace solo un año que yo salí de la carcel y mira ¡ya ando en el “Volga”! Dio portazo y se fue a toda prisa.
El georgiano apretó los dientes y sigue el camino. Pasa un rato y lo adelanta un lujoso “Mersedes”, este se frena, cruzando el camino y del “Mersedes” baja un georgiano aun mejor vestido, que el primero.
– ¡Sinvergüenza! ¿¡Como te atreves de avergonzar tanto la nación!? ¡Pasó solo un medio año desde que yo había salido de la carcel, no obstante ya ando en “Mersedes”! Dio portazo y se fue a toda prisa.
El georgiano dice entre dientes: “¡Pasó un año después de la carcel!”, “¡Medio año después de la carcel!” ¡Déjenme siquiera llegar de la carcel hasta mi casa!

Un joven georgiano presenta examenes en el coservatorio de Tbilisi. Y claro, que ya se fueron conectados todos los enchufes. El dinero ya fue pagado a todos, a los que había que pagarlo. Pasa exitosamente todos los examenes. Le queda solamente el solfeo. Le dicen:
– Es muy sencillo. Nosotros presionamos una teclita del pianito y usted adivina… Esta bien? El da las espaldas, escucha la nota cogida y luego …señala con el dedo a uno de los profesores y dice: ¡Pulsaste tú, cabrón!

Dos georgianos ven una pelicula. En la pantalla los alpinistas trepan por una roca vertical.
Un georgiano:
– ¡Este ahora se va a caer!
– ¡No, no se va a caer!
– ¡Apuesto un millón, que sí!
Se acaba la pelicula, el alpinista no llegó a caerse. El perdedor saca del bolsillo un millón. Pero su amigo le dice:
– Perdona, Guivi, no puedo aceptar tu dinero. Esto fue una broma – es que ya ví la pelicula antes.
– Pues, tranquilo, hermano, yo también la ví…

Y culminando el capítulo, dedicado a los georgianos, les doy un chiste de los tiempos contemporaneos.

– Un ruso llega a Georgia. Por la mañana sale del hotel y va a un quiosco a comprar unos fósforos. Da 20 kópeks y el vendedor con orgullo le devuelve 10 kópeks del cambio. El ruso esta muy sorprendido:
– ¡Anda! ¡Nunca ha sido así en Tbilisi!
– ¡Que dices! – agita los brazos el vendedor. – Ahora todo se cambió! ¡Vivimos la democracia! Shevarnadze dijo, que ¡es una vergüenza, cuando cuentan sobre los georgianos, que somos flojos y avariciosos, que no queremos trabajar! Eso se acabó. ¡Basta ya!
El ruso le dice: ¡Que bien, es fantástico, que Dios los bendiga! A propósito, déme los fósforos…
– ¿Fósforos? – se asombra el vendedor – ¡Los fósforos no los hay!”.


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LEON TOLSTOY, ESPEJO DE LA REVOLUCIÓN RUSA

Identificar el nombre de este gran escritor con la revolución que evidentemente no supo comprender, y de la cual por cierto estuvo alejado, parecerá, a simple vista, extraño y artificial. Es, pues, cierto que una cosa que a todas luces no refleja exactamente los fenómenos no puede llamarse un espejo. Pero nuestra revolución es un fenómeno extraordinariamente complejo. Entre la masa de sus agentes y participantes directos, existen muchos elementos sociales que tampoco supieron comprender lo que ocurría y que también abandonaron las tareas históricas que el curso de los acontecimientos les planteaba. Y un escritor verdaderamente grande, no podía dejar de reflejar al menos algunos de los aspectos esenciales de la revolución.

La prensa rusa legal, atiborrada de artículos, cartas y notas sobre el octogésimo aniversario de Tolstoy, está lo menos del mundo interesada en un análisis de sus obras desde el punto de vista del carácter y las fuerzas motrices de la revolución rusa. Toda esta prensa padece de una indigestión de hipocresía de doble naturaleza: “oficial” y “liberal”.

La primera es una hipocresía vulgar del plumífero venal que ayer atacaba por encargo a Tolstoy, y hoy, por encargo, está obligado a descubrir en él patriotismo y observar para con él a los ojos de Europa todas las reglas de la decencia. Todo el mundo sabe lo que se ha pagado a estos plumíferos y no pueden engañar a nadie. Pero la hipocresía liberal es mucho más sutil, y por consiguiente, mucho más nociva y peligrosa.

Escuchando al cadete Balaleikius del Rech, uno se imaginaría que su simpatía hacia Tolstoy era ardentísima y absoluta. Actualmente, sus declaraciones calculadas y sus frases ampulosas acerca del “gran buscador de Dios” no son más que pura hipocresía, porque el liberal ruso ni cree en el Dios tolstoniano ni simpatiza con la critica tolstiana del orden existente. El liberal se asocia a un nombre popular, con objeto de acrecentar su capital político… para jugar el papel del jefe de la oposición nacional. El intenta, mediante frases sonoras y contundentes, ahogar el grito que exige una respuesta clara y directa a la cuestión: ¿Cuál es la causa de las flagrantes contradicciones, del “tolstoianismo”? ¿Qué diferencias y flaquezas de nuestra revolución reflejan?

Las contradicciones en las obras, conceptos y doctrinas de la escuela tolstoiana son contradicciones realmente flagrantes.

Por una parte tenemos al genial escritor que no sólo es capaz de trazar un cuadro incomparable de la vida rusa, sino también de reproducir una literatura universal de primer orden. Por otra parte tenemos al terrateniente llevando la corona del mártir en nombre de Cristo.

Por un lado una protesta considerablemente fuerte, directa y sincera contra las hipocresías y mentiras sociales. Por otro lado, el “tolstoiano”, esto es el intelectual ruso exhausto de histerismo y adorador de la miseria, que, golpeándose el pecho públicamente, grita: “Soy un malvado, soy un vil, pero me esfuerzo en lograr la propia perfección moral. ¡Ya no pruebo la carne, sino que vivo de una escudilla de arroz!”.

De un lado, crítica despiadada de la explotación capitalista; denuncia de las violencias del gobierno, de la comedia de la justicia y de la administración del Estado; revelación del abismo contradictorio entre el aumento de la riqueza y de las adquisiciones de la civilización y el acrecentamiento de la pobreza, embrutecimiento y de las torturas de las masas obreras. De otro, la prédica fanática de la “no resistencia al mal”.

De una parte, el realismo más sobrio y la ausencia de todo género de máscaras. De otra parte, la propagación de una de las cosas más corrompidas que existen en el mundo: la religión; la tentativa de reemplazar los sacerdotes oficiales del Estado, por sacerdotes de convicción moral, es decir, cultivar la más sutil y por consiguiente la más especialmente repugnante de las especies de clericalismo. En verdad:

“Eres pobre: eres opulenta,
Eres poderosa; eres importante;
¡Madre Rusia!”[1]

Frente a estas contradicciones, se comprende perfectamente que Tolstoy no pudiera interpretar ni el movimiento obrero y su papel en la lucha por el socialismo, ni la revolución. Pero estas contradicciones en las concepciones y doctrinas de Tolstoy, no son accidentales. Son expresiones de las contradicciones de la vida rusa durante el último tercio del siglo XIX. La aldea patriarcal, liberada ayer todavía de la servidumbre, fue literalmente entregada a la violencia y al pillaje del capital y del Estado. La vieja base de la economía y de la vida agraria, base que se había mantenido realmente durante siglos, se desmoronó con inusitada rapidez. Y las contradicciones en los conceptos de Tolstoy deben ser estimadas, no desde el punto de vista del movimiento obrero y del socialismo modernos (semejante valoración es, naturalmente, esencial, pero no es suficiente), sino desde el punto de vista de la protesta que se elevó de la aldea rusa patriarcal contra el ataque del capitalismo, contra la ruina de las masas y la expropiación de su tierra. Tolstoy, como profeta que descubre nuevas recetas para la salvación de la humanidad, es sencillamente divertido; y por consiguiente, esos “tolstoianos” rusos y extranjeros que procuran transformar el lado más flaco de su doctrina en un dogma, son completamente despreciables.

Tolstoy es grande, en tanto que expresión de las ideas y hábitos que surgieron entre los millones de campesinos rusos con el avance de la revolución burguesa en Rusia. Tolstoy es original porque sus conceptos, nocivos en conjunto, expresan en su totalidad precisamente la característica distintiva de nuestra revolución: la de ser una revolución burguesa-agraria. Entendido así, las contradicciones en los conceptos de Tolstoy son un reflejo de las condiciones históricas contradictorias que limitaban las actividades de los campesinos en nuestra revolución. Por otra parte, los siglos de opresión feudal y los decenios de ruina acelerada después de la reforma[2] acumularon montañas de odio, cólera y resoluciones desesperadas. El esfuerzo para acabar con la Iglesia del Estado, los terratenientes y el gobierno feudal; para destruir todas las viejas formas y sistemas de la propiedad terrateniente; para expurgar el país, para crear en lugar del gobierno de clase policíaco, una comunidad igualitaria y libre de pequeños campesinos, corre como un hilo a través de cada paso histórico dado por los campesinos en nuestra revolución; y sin duda, el contenido ideológico de los escritos de Tolstoy corresponde mucho más a esta lucha de los campesinos que al abstracto “anarquismo cristiano” que se pretendió deducir como un “sistema” del conglomerado de sus conceptos.

Por otro lado, los campesinos, esforzándose en buscar una nueva forma de vida social, tenían una concepción extremadamente vaga, religiosa y patriarcal del tipo de vida social que anhelaban, del método de lucha conducente a conquistar su libertad, de la clase de dirigentes que esta lucha requiera, de la actitud que la burguesía y la intelectualidad burguesa habrían de adoptar con respecto a los intereses de esta revolución agraria, y del por qué un derrumbamiento violento del poder zarista, era una condición previa indispensable para la expropiación de los grandes latifundistas. Toda la vida pasada de los campesinos le había enseñado a odiar a los terratenientes y a los funcionarios del gobierno; pero no les enseñó, ni podía enseñarles adónde ir a buscar una respuesta a todas estas cuestiones. En nuestra revolución, sólo una minoría de campesinos se organizó y luchó efectivamente en grado apreciable por la revolución; y solamente una pequeña minoría tomó las armas para aniquilar a sus enemigos, para aniquilar a los lacayos zaristas y a los defensores de los terratenientes. ¡La mayoría del campo lloraba y rezaba, moralizaba y divagaba, escribía peticiones y cursaba “solicitudes” completamente de acuerdo con el espíritu de León Nicoláievich Tolstoy! Y como ocurre siempre en estos casos, la abstención tolstoiana de la política, la abjuración tostoiana de los políticos, tuvieron por resultado que sólo una minoría se aliara al proletariado consciente y revolucionario, en tanto que la mayoría fué presa de los intelectuales burgueses sin principios y serviles que, con el nombre de cadetes, abandonaban las reuniones de los truviks, se reconciliaban con ellos, hasta que, por último, fueron arrojados de un puntapié por la bota de los soldados. Las ideas tolstoianas son un espejo de las debilidades y las deficiencias de nuestro levantamiento campesino, un reflejo de la flojedad de la aldea patriarcal y de la innata cobardía del “mujik frugal”.

Tomemos por ejemplo los motines del ejército en 1905-1906. Estos combatientes de nuestra revolución representaban socialmente un intermediario entre el campesinado y el proletariado. Como este ultimo estaba en minoría, el movimiento en el ejército no alcanzó nunca, ni con mucho, el grado de solidaridad evidenciando en Rusia, ni nada semejante a esa conciencia de clase que el proletariado manifestó cuando se convirtió en socialdemócrata como obedeciendo a una señal. Por otra parte, nada hay más erróneo que la opinión de que el fracaso de los motines se debió al hecho de que no eran los oficiales quienes los dirigían. Por el contrario, el progreso gigantesco que ha hecho la revolución desde los días de la Narodnaia Volia se demuestra precisamente por el hecho de que la “tropa ignorante”, cuya independencia espantaba tanto a los terratenientes y oficiales liberales se alzó en armas contra sus oficiales. El soldado sentía gran simpatía por la causa de los campesinos; sus ojos brillaban al oír hablar del trabajo del campo. Más de una vez, la iniciativa en el ejército estaba en manos de las masas de soldados, pero en la práctica no se hacia empleo resuelto de este poder. Los soldados vacilaban. Después de algunos días -a veces de algunas horas-, luego de haber fusilado a un comandante odiado, libertaban a los otros, negociaban con las autoridades e iban quedamente camino de la ejecución, o, doblando su cuerpo bajo el látigo, se uncían una vez más al yugo, ¡completamente dentro del espíritu de León Nicoláievich Tolstoy!

Tolstoy reflejó el odio acumulado, la aspiración madura a una vida mejor, el anhelo de desembarazarse del pasado, y, asimismo, la inmadurez, el espíritu contemplativo, la inexperiencia política y la flojedad revolucionaria de las aldeas. Las condiciones histórico-económicas explican la inevitabilidad del surgimiento de la lucha revolucionaria de las masas para la lucha y también esa tolstoiana no resistencia al mal, que fué la causa más seria de la derrota de las primeras campañas revolucionarias.

Se ha dicho que los ejércitos vencidos aprenden mucho. En realidad, sólo en una medida muy limitada puede hacerse una comparación entre una clase revolucionaria y un ejército. El derrumbamiento del capitalismo transformara y agudiza a cada instante las condiciones que impulsaron a los millones de campesinos, unidos por el odio a los terratenientes feudales y a su gobierno, a una lucha democrático-revolucionaria. Entre los mismos campesinos el incremento de las transacciones, la dominación del mercado y el poder del dinero desplaza cada vez más al patriarcalismo anticuado y su ideología filosófica[3] afín. Pero los primeros años de la revolución y las primeras derrotas en la lucha de masas revolucionaria realizaron sin duda algo. Asestaron el golpe mortal a la blandura y flojedad existentes a un tiempo entre las masas. Las líneas de demarcación se han acentuado. Se han establecido fronteras entre los partidos y las clases. Bajo el martillo educador de Stolypin se desarrollarán inevitablemente, a través de la inflexible y consecuente agitación de los socialdemócratas revolucionarios, no solamente de entre el proletariado socialista, sino también de entre las masas democráticas de los campesinos, cada vez luchadores más templados, dispuestos cada vez menos a caer en el pecado histórico del tolstoianismo.

Proletario. N° 35, 11 (24) de septiembre 1908.
(Reproducido según el texto del Proletario, confrontado con el original)

NOTAS

(1) Del poema de Nekrasov “Quién vive bien en Rusia”
(2) Alusión a la abolición de los siervos en Rusia (1861)
(3) En el manuscrito “tolstoiano”.

Articulo elaborado por Lenin en septiembre de 1908 y publicado en el Proletario, extraído del folleto “V. I. LENIN, Sobre la religión”, elaborado por el Instituto Marx-Engels-Lenin de Moscú y reproducido en su integridad por la Editorial Problemas, Buenos Aires Argentina en 1945.


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el 12 de abril es el dia del optimismo global

Como la piedra angular de la sociedad moderna es el “mercado”, es lógico que hoy día todo el mundo se haya vuelto loco con el consumismo: cada uno quiere tener un todoterreno negro y grande, ser escoltado por una Pamela Anderson (las relaciones sexuales se han hecho objeto de consumo, no es ningún secreto). De todos modos ahora es difícil imaginar que las cosas puedan andar de otra manera.

La vida está centrada hacia la calidad de satisfacción del estómago y el sexo. Pero no siempre ha sido así, tenemos muchos ejemplos de otros sistemas de valores.

Los mismos soviéticos trataron de inculcar otros principios: la piedra angular de su sociedad fue la “universidad”. Nuestras películas se trataban de las proezas científicas e hicimos nuestros héroes a los cosmonautas.

La idea del avance científico se encarnó en el descubrimiento del cosmos. Escribiendo estas líneas entiendo cuán lejos de esto estamos ahora: tan lejos, que suena un poco aburrido, igual que la problemática de la escritura maya (ojalá que no sea así).

Sea como sea: la gente soviética estaba loca por las ciencias. El mundo que nos rodeaba era todo una llamada a estudiar, descubrir y humanizar. La vida estaba centrada hacia el cosmos (tanto exterior, como interior: casi en cada ciudad, a la par de un teatro dramático el otro lugar de primera importancia era un planetario). ¡Es que no siempre hemos tomado tanto vodka como se ha estado haciendo desde los 90’s!

Igual que la defensa de la agresión occidental, el cosmos se convirtió en el motor de la economía y de la propaganda soviética. Y esto no fue tan caro como suelen repetir los regresistas (en los 80 circulaba la idea de que los dispendiosos programas cósmicos impedían a los ciudadanos soviéticos disfrutar de la observación de las centenas de marcas del salchichón en el almacén).

Para demostrarlo, voy a citar el artículo “¿A dónde va la cosmonáutica soviética?”, publicado en la revista de la Asociación “Ciencia” en la serie “Cosmonáutica, astronomía”,№4, de 1994:

“…en el producto nacional bruto de 1989 los gastos para el cosmos fueron solamente un 0,26%. Para la comparación notamos que esto es 10 veces menor que los gastos de un solo Ministerio de recursos hídricos en el mismo año y 5 veces menor que la ayuda prestada gratis por la Unión Soviética a otros países en este año.

[…]

En el año financiero 1989 para los programas cósmicos en nuestro país fueron asignados 6.9 mil millones de rublos: 1.7 mil millones – para los objetivos de la economía popular y para los de investiación y 3.9 mil millones para los objetivos defensivos. Los trabajos del proyecto “Burán” costaban 1.3 mil millones de rublos.

[…]

En 1988 la ganancia obtenida de la realización de estos programas fue unos 2 mil millones de rublos. Es importante subrayar las direcciones de las investigaciones cósmicas para la economía popular de las cuales fue obtenida la ganancia.

Según los datos del Ministerio de Comunicaciones, el efecto económico de la explotación de los sistemas de los satélites “Órbita”, “Ekrán” y “Moskvá” fue de 540 millones de rublos. Los sistemas de satélites meteorológicos permiten reducir el daño causado por los fenómenos naturales, aproximadamente por 500-700 millones de rublos al año. Las investigaciones complejas de la materia prima desde el cosmos dan el efecto económico de 350 millones de rublos cada año. Según las estimaciones de la Agencia Principal del Cosmos de la URSS, en un futuro cercano este efecto iba a crecer hasta mil millones de rublos. Las fotos cósmicas, por ejemplo, permiten aliviar la búsqueda de los nuevos yacimientos de materia prima y aseguran la disminución del costo de los trabajos de la prospección geológica regionales por 15-20%. La cartografía cósmica da la posibilidad de la óptima selección de las variantes más económicas y más seguras ecológicamente de los proyectos de construcción civil y industrial. Según las estimaciones, un rublo de los gastos en las fotos cósmicas da la ganancia de 5 rublos.

[…]

En 1988, las ganancias obtenidas por los renglones pacíficos del presupuesto de cosmonáutica superaron por primera vez los gastos para ellos (recordemos las cifras: 2 y 1.5 mil millones respectivamente).”

Ya han notado ustedes, que los rusos no usamos las palabras “espacio”, “espacial” (“space” en inglés), etc. – preferimos “cosmos” y “cósmico”. “Cosmos” lleva en sí algo más serio, incluso sagrado, que el más utilitario término “espacio”. “Cosmos” fue el núcleo del proyecto soviético, fue el desafío metafísico de la URSS. Les quiero recordar las ideas de los primeros filósofos-cosmistas: “vencer la muerte” (Fyodorov), colonizar los sistemas de otros soles para el tiempo, cuando el sol nuestro empiece a morir (Tsiolkovski).

Y por supuesto, había que escupirle mucho a nuestro cosmos para borrar este concepto de la conciencia rusa. Aparecieron los libros que ridiculizaban nuestro cosmos, libros que nos explicaron que nuestras naves cósmicas eran simplemente una chatarra y los pobres cosmonautas-esclavos se vieron obligados a pedalear mucho para hacer esta chatarra despegarse de la tierra (Víktor Pelévin). Los libros inspiraron a los “mejores” directores de cine y últimamente nos filmaron algo de “cine cósmico”, cuya tarea principal es desacralizar nuestro cosmos: Los primeros en la Luna (Первые на Луне, un mockumentary!), Un soldado de papel (Бумажный солдат), etc. La trama siempre es la misma: el protagonisa es un esclavo perdido, perplejo, apretado en la prensa de un estado totalitario, que participa en el llamado “proyecto cósmico soviético”, es decir en la fabricación de los llamados cohetes cósmicos a base de estiércol, en los cuales los cosmonautas vuelan irrevocablemente, pedaleando los mecanismos antediluviales con el fin de destruir el planeta…

No es sorpendente que en los 90’s los seguidores de Boris Yéltsin al pie de la letra echaran el transbordador cósmico “Burán” a la calle – unos artículos de Burán fueron destruidos, uno está en conservación (semiconstruido), un “Burán” está en el museo de Baikonúr (Kazajstán), una maqueta de entrenamiento está en el museo de Speyer (Alemania), el otro estaba muchos años en el Parque Gorki. El último – el “Burán”-moscovita – era un “Burán” callejero, un recuerdo de nuestro pecado capital, él nos observaba desde la orilla del río Moscova, preguntando: “¿Qué hicieron conmigo, canallas?”. – No hicimos nada, – respondían los moscovitas, – solamente te echamos a la calle, ahora nos interesa la putería cósmica, ¡esto es el verdadero negocio – TU-RIS-MO ES-PA-CI-AL! En 2014 el Buran-moscovita fue mudado para el Parque VDNKh (la feria de los lógros de la economia popular), su prestigio fue recuperado, ahora es un museo interactivo. No obastante, el proyecto del Buran esta muerto. Como también hicimos morir la estación “Mir” – en 2001.

Los logros de la cosmonáutica soviética son indiscutibles: la NASA usa nuestras naves “Soyuz” para transportar las cargas y sus “astronautas” a la Estación Espacial Internacional, comra nuestros motores de cohétes, que aun son muy efectivos y bastante económicos.

Y a pesar de que el cosmos ruso no viva los mejores años, todavía en Rusia quedan los entusiastas del renacimiento del proyecto cósmico. Unos ofrecen, por ejemplo, trasladar la capital rusa de Moscú a la ciudad Svobodni, situada en el Lejano Oriente – la ciudad es famosa por la idea de construir allí un nuevo cosmódromo (en vez de Baikonur, que se quedó en Kazajstán y que alquilamos), y el cosmódromo en Svobodni – Vostóchniy, según unos expertos, podría ser un nuevo punto de aglutinación de nuestras heridas, otra vez la industria cósmica podría volver a ser el motor de nuestra economía. El grupo gobernante de Vladímir Putin apoya esta idea en palabras y a pesar de los desvios bochornosos del dinero dirigido a la construcción del cosmódromo, la obra anda a todo vapor. Además esta planeada la consturcción de una nueva ciudad al lado del cosmódromo – Tsiolkovski – en honor del fundador de la cosmonáutica mundial – cientifico ruso Konstantin Tsiolkovski.

Hay otras señales de la vida del “cosmos ruso”: el proyecto Marte-500, que tiene que demostrar la posibilidad del viaje al planeta rojo, el proyecto de un motor nuclear para los viajes interplanetarios, etc.

Lo principal es guardar la memoria sobre nuestro cosmos, y para esto ya hicimos algo –me refiero a la reconstrucción del Museo Memorial de la Cosmonautica en Moscú. A veces nuestro museo se compara con sus hermanos de Inglaterra o de EE.UU. ¡Por favor! ¡El nuestro es el mejor! ¡Vengan y asegúrense!


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ladrones en la ley en vias de legitimación

De la mafia rusa no se sabe mucho: la bratva (hermandad) no se preocupó por tener una buena imagen en el extranjero – los rusos no filmaron su análogo de “El padrino” con 3 Oscars para que todo el mundo los amara por su crueldad. Por supuesto es sabido que la mafia rusa existe, que es terrible y todopoderosa, que los capos rusos venden secretos nucleares de la URSS por todo el planeta, etc. Pero sin hablar de las patrañas sabemos muy poco. Parece que los italianos lograron nacionalizar este tema – y si, es verdad que la historia de Cosa Nostra es muy romántica (me refiero a la lucha contra Mussolini, gestionada por la CIA, neutralización del movimiento sindicalista, Comissario Cattani, etc.). También tienen éxito los japoneses – en gran parte gracias al cineaste Takeshi Kitano. Incluso escuchamos algo sobre las maras salvadoreñas (solo porque el fotógrafo que las sacó a luz fue asesinado por ellas mismas). Conquistaron la fama mundial los carteles de Colombia y Mexico. Mientras la mafia rusa es algo incomprensible, un término desenfocado, como la misma Rusia: 140 millones de los Valuev medioborrachos, pervertidos por el comunismo y perdidos entre los abedules.

Sea como sea el tema de la delincuencia en Rusia, donde hasta no hay estadística exacta sobre la cantidad de los niños vagabundos, es bastante actual. Basta con decir que una de las series más populares de aquí se llama “El Petersburgo bandidesco”, cuando la emisora de radio más “querida” por nuestros taxistas es “Chansón” (esta palabra francesa en ruso también tiene significado «canción de rateros») – los pasajeros hasta se han visto obligados a inventar un dispositivo especial para neutralizar las ondas de la emisora de ratería, mientras viajan en taxi o colectivo: el dispositivo se llama “Anti Chansón”. No obstante, los cantantes de ratería son tan populares, que incluso organizan sus aquelarres en el Gran Palacio del Kremlin. Las peliculas de largo metraje sobre bandidos baten todos los records de popularidad: “Brigada” (filme de 2002, saga épica, que canta una agrupación criminal, actuando de 1989 a 2000), “Bimmer” (2003), etc. Hace algunos años en Moscú funcionó un club nocturno, llamado “Zona” (zona en ruso también significa “chirona”), el club fue diseñado como si fuera una cárcel: en el piso bajo el cristal corrían las ratas, aparecían y desaparecían los guardias con fusiles, por todas partes estaban las rejillas y alambradas.

No cabe dudas que la causa principal de la criminalización masiva se radica en la economía: es que simplemente no hay trabajo digno. Y segundo, la amnistia del Gulag político trajo consigo la amnistia de lo criminal en absoluto. En resumen la sociedad fue infectada por la cultura criminal.

Se rumoriza que en los 90 los niños de secundaria escribián en las encuestas, respondiendo a la pregunta “¿Que quiero ser?” – “matón profesional” o “prostituta”. Parece que eso sea una tendencia bien generalizada para los paises periféricos y para el capitlismo como tal: “pues si estamos en la guerra de todos contra todos, alistenme como sicario”. La profesión de prostituta se volvió muy popular después de la pelicula “Interdevochka” de 1989, que cantaba la vida de las prostitutas elitistas en el Occidente.

Con otras palabras mientras Moscú defiende el título de la ciudad más costosa y más segura del mundo, en el resto del país aumenta el porcentaje de los delitos graves, y obviamente, la origen de la mayoría de los delincuentes no es ningún secreto: son procedentes de las familias desafortunadas de la otrora clase trabajadora, cuya movilidad social hoy se quedó paralizada. Y esto es uno de los mayores costos de la Terapia de Choque, aplicada en los 90.

Con esto los criminales de los 90 más exitosos oficialmente llegaron a ser los peces gordos del mundo de negocios al convertirse en todo un ejemplo positivo para las siguientes generaciones. Nuestros jubilados suelen denominar las reformas de Yeltsin como una “revolución criminal”, y el sentido de esta metáfora se reduce a lo que como resultado de la transformación del estado en unas companías gasopetroleras – clientes del Occidente, el vacío del poder en el país fue llenado con los autoridades – ladrones en jefe. A veces tales estados también se llaman “estados piratas”. ¡Pero ojo! Hablamos de una metáfora, que no explica toda la complejidad de la situación. Sin embargo la cuestión de la legitimación es de véras una de las claves para la élite rusa de hoy.

Si de verdad los nuevos elitarios quieren asumir la responsabilidad por una sexta parte de la Tierra, tendrán que acabar con la delincuencia, apretar las clavijas y restableser el estado, no en calidad de una enorme corporación privada con el fin de ganar dinero, sino en forma de la máxima expresión de los intereses del pueblo. En este sentido necesitamos un programa nacional al estilo “Anti Chansón”.

Obviamente en los 90 todo se volcó en Rusia y durante los disturbios al poder subió el “fondo”, el “bajo”: los últimos se volvieron los primeros. Y si en el campo de lo espiritual dominaron los sectarios del liberalismo, en el campo de lo material – la hampa, que fue la infantería de reformas. Pero esperamos, que la época de disturbios se haya acabado y que hoy el gobierno de los-ladrones-hartos-de-robar ya necesite tapar los huecos en el tejido del poder.

Porque naturalmente la delincuencia en Rusia hace al Occidente el caldo gordo: al extranjero se va el dinero muy grande, de esta manera alimentando la economía occidental y debilizando la nuestra. La Wiki en español especifica la alimentación criminal de Israel (no es casual, porque la mafia rusa sin dudas tiene muchos códigos judios en su genotipo, que se manifiesta hasta al nivel de la jerga (“fenia” en ruso), cuyo nucleo forman palabras que provienen del yiddish).

Para entender la matriz de la mafia rusa hay que dirigirse al modelo del mundo criminal, forjado en el período del Gulag. La “zona” es un espejo deformante de la sociedad, no obstante hasta el mundo de “no libertad” para superar el caós necesita la jerarquía y cierto orden, aunque sea un orden inverso. Aquí los líderes suelen ser los peores – el poder supremo en las carceles rusas pertenece a los “ladrones en la ley”.

La comunidad de ladrones es lo que estaba “detras del espejo” de la vida normal. La gente trabajadora tenía el Buró político, Pleno y Congresos del PCUS, mientras el “ogranismo legislativo” de la hampa fue la junta de los ladrones en la ley. La gente tenía el Ministerio de Hacienda, mientras la hampa para eso tenía “obshak” (“caja de ladrones”, “caldera”, etc.). El mundo antisocial copiaba los mecanismos del mundo social, pero negaba el poder del estado, su enemigo principal. Y en este sentido es interesante, que los más perversos de los ladrones en la época de post guerra en su tatuaje incluso llegaban hasta el uso de los símbolos nazi – los tatuajes con esvástica y por el estilo fueron adquiridos de los presos, que durante la guerra apoyaron a Hitler, luchando en el ejercito de Vlasov. Eduard Limonov en su libro “Por las carceles” cita el recuerdo de uno de sus compañeros de celda sobre las bromas que gastaban los presos menores de edad aun en los 80. Así, durante las aulas, el jefe de los adolescentes podría gritar a voz en cuello: Chavalillos, ¿quien es su padre? Y los chavalillos respondían como un solo hombre: ¡Adolf Hitler! – ¿Y quien es su madre? – ¡Eva Braun! Asi los jovenes crimenales suspendían las aulas.

Según una de las versiones los ladrones en la ley se eligían “democraticamente”, es decir que la zona misma elegía a sus “padres-comandantes”. Pero también muchos especialistas opinan que a los ladrones en la ley los nombraban en la NKVD (la policia secreta) – así, manipulando a los ideólogos de la zona, la NKVD facilitaba el trabajo para mantener el orden en los campamentos.

De todos modos, la institución de los ladrones en la ley llegó a ser la cúspide de las disputas duraderas entre “urki”, “zhiganí” y otros movimientos “ideológicos” dentro de la hampa. En resumen, como cree el criminólogo Alejandro Gurov, se formó el siguiente código de los ladrones en la ley (una especie de la constitución para un “estado al revés”):

1. La obligación principal de cada miembro de la agrupación es apoyar sin reservas la “causa ladronesca”. No puede ser justificada la traición, incluso la que fuera hecha bajo las torturas o en el estado de embriaguez narcótica o de trastorno psíquico. Al ladrón le esta prohibido participar en actividades de servicio a la sociedad y en la etapa inicial le esta prohibido tener familia y mantener relaciónes con los parientes.
2. La segunda regla prohibe al ladrón tener cualquier contacto con los ógranos de mantenimiento del orden público, excepto los casos, vinculados con el sumario y juzgado.
3. La tercera exigencia prescribe a los miembros de la comunidad ser honestos y respetuosos entre sí. Y por lo que concierne a aquellos, que no forman parte de la casta, se permite hacer respecto a ellos lo que a los ladrones en la ley les dé la gana con el fin de fomentar la autoridad de la agrupación. No en vano los ladrones en la ley se consideraban los príncipes de la hampa.
4. La cuarta regla obliga a los ladrones en la ley controlar el orden en las zonas, imponiendo allí el poder absoluto de los ladrones.
5. El quinto punto de la “ley” requiere de los ladrones a involucrar en su ambiente a los nuevos miembros. Por eso los ladrones en la ley trabajan mucho con los jovenes, sobre todo, con los menores de edad. A los principiantes los seducen con “lo romántico de rateros”, con la “vida dulce”, libre de obligaciones ante la sociedad, con el poder de dinero y con el culto de violencia. Los habituan al vodka y droga, llevan a las prostitutas de rateros. De otro lado, los golpean y chantajean, hacen tomar la culpa por los crimenes, hechos por ortos ladrones. Lo último por poco no sea el motivo principal de la incorporación de la juventud. Los miembros de agrupación usan los candidatos (“chavales”) para misiones diferentes – para recolectar el dinero a la caja común (“obshak”) y no de vez en cuando – con fines sexuales. Esto hace a los futuros ladrones cínicos, crueles y despreciativos con los valores sociales.
6. La sexta regla prohibe a los criminales interesarse de las cuestiones de política, leer periodicos, presentarse como siniestrados o testigos durante los sumarios o juzgados.
7. El punto “de principio” fue la habilidad obligatoria del miembro de agrupación de jugar a los juegos de azar. Los juegos facilitaban la comunicación, establecimiento del poder sobre otros presos, de los cuales los ladrones podrían ganar no solo las propiedades, sino la vida – así los ladrones forman sus grupos de los “kamikaze” para cumplir las misiones especiales.

Entonces se puede ver que los ladrones en la ley son parástios absolutos, los zánganos, cuya tarea es fecundizar la “madre Zona” con el fin de la reproducción de nuevos cuadros para el “movimiento negro”. Así fue el modelo en el período soviético, cuando la delincuencia estaba bajo la máxima represión.

Para ilustrar el funcionamiento de esta ideología les voy a contar tal episodio como la “Guerra de las perras”. Durante la Gran Guerra Patria una parte de los ladrones respondió a la llamada de la dirección del país – a lavar la culpa con sangre. Así fueron formados las “divisiones de rotura”, por supuesto, acompañadas por las tropas de la NKVD. Pero una vez acabada la guerra los ladrones profesionales volvieron a su oficio y respectivamente volvieron a las carceles. No obstante al haber violado el código, “colaborando” con el poder mediante la participación en la Guerra Partia, ellos perdieron su autoridad y ya no eran bienvenidos en las cárceles. Los ladrones en la ley de la “antigua formación” los consideraron renegados – “perras” y les puseiron el apodo “fusileros”. Así se desató la guerra entre los ladrones-“nepmanes” y los ladrones-veteranos. Como resultado de esta guerra el código de hampa algo se liberalizó.

Ultimamante a medida de la “amnistía” de lo criminal el modelo vivió los cambios aun más fuertes – se puede decir que las “nociones criminales” pasan la erosión. En los 90 surge tal categoría de los capos como “criminales sin limites” – les importan un pepino todas las tradiciones y conceptos de los ladrones en la ley. Tampoco reconocen las reglas de los ladrones en la ley ciertas agrupaciones étnicas – las de los mismos chechenos, por ejemplo.

Entonces, la idea de los ladrones en la ley hoy día está en decadencia, el mismo “título” del ladrón en la ley ya se puede conseguir por el dinero. Como lo hacen con frecuencia los georgianos, a estos ladrones-impostores les suelen llamar “mandarinas” (en la extinta URSS las mandarinas tradicionalmente cultivaban en Georgia/Abjazia). Esto también explica en parte la gran cantidad de los apellidos georgianos en todas las listas posibles de los ladrones en la ley.

También caducan los tatuajes de los rateros – sobre esto ya han escrito bastante: pueden consultar los links 1 y 2

Según los datos del Ministerio de los asuntos internos en la capital y en la provincia de Moscú siguen actuando permanentemente unas 50 agrupaciones, encabezadas por los ladrones en la ley. En total para Rusia son de unas 300 a varias mil, según las evaluaciones de los diferentes expertos. Se sabe que Viachesláv Ivañkóv, apodado de Yaponchik (pequeño japonés), arestado y jusgado en EE.UU. durante el pleito pagaba a 3 abogados suyos mil dólares por hora. Así se puede imaginar las rentas de la mafia rusa.

En resumen quiero decir que el “movimiento negro” del banditismo ruso no proviene solamente del Gulag, donde la mayoría aplastante de los presos fueron los criminales comunes y NO POLÍTICOS, donde se forjó el código de los ladrones en la ley, sino también el movimiento criminal tiene sus raices en lo más profundo – en la famosa rebeldía, en el anarquismo intrínseco de los rusos. La delincuencia rusa de hoy en cierto sentido es un eco lejano de las revueltas campesinas, encabezadas por Steñka Razin, Emelián Pugachov, etc. – como dijo nuestro poeta Pushkin: “Dios nos libre de una insurrección rusa, insensata y despiadada”. Se trata también del mundo de la cárcel rusa, donde ésta “insurrección insensata y despiadada” permanece en una forma comprimida hasta el “estado al revés”. Y también se trata de los 90, que también fueron los años de la “insurrección rusa” criminal.

Los germenes de la rebeldía noble en los criminales explican porque la imagen del preso en nuestra cultura siempre es imagen de la víctima, que inspira la compasión. Aquí tienen un verso de uno de nuestros poetas más populares Sergio Esenin:

“Solo un sueño tengo en secreto,
Que de corazón soy puro como nadie
Pero igual yo mataré a alguién
Un otoño triste en la calle…”


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Obrero y Koljoziana vs el III Reich

Todo el mundo sabe sobre el monumento a “Obrero y la Mujer-Koljosiana”, una obra maestra de Vera Mukhina, que además hasta el presente sigue siendo el logo de los estudios de cine “Mosfilm”. Podemos ver este monumento recién renovado en una de las entradas al parque VDNKh (por su sigla en ruso – la Exposición de los Logros de la Economía Popular – es un verdadero “Machu Picchu” soviético, que requiere un ensayo aparte). Sin embargo pocos recuerdan que el Monumento al Obrero y la Mujer-Koljosiana también fue uno de los primeros en recibir el golpe del fascismo paneuropeo.

La Exposición Internacional de París de 1937 fue el lugar, donde estrenaron la estatua como pieza central del pabellón soviético. Y claro, los organizadores de la expo en Paris hicieron que el pabellón soviético se situara justo enfrente del pabellón nazi. Como si unas fuerzas siniestras (para identificarlas hay que solo ver la lista de los organizadores) quisieran que los rusos y los alemanes se enfrentaran para aniquilarse.

“Hubo incomodidad, porque resultó que el nuestro grupo “Obrero y Koljosiana” volaba como un torbellino justo frente a los fascistas, – memoraba Vera Mukhina. – Pero fue imposible dar vuelta a la escultura, ya que iba en el sentido del edificio nazi. <…> Los alemanes estuvieron mucho tiempo en espera, queriendo saber la altura de nuestro pabellón junto con el grupo escultural. Y cuando lo determinaron, entonces edificaron sobre su pabellón, una torre 10 metros más alta que la nuestra. Y por encima sentaron un águila. Pero el águila se quedó demasiado pequeña para tal altura y tuvo un aspecto bastante apocado”.

Hay que subrayar, que el padre del Obrero y la Koljoziana fue el arquitecto Borís Iofán (el nombre clave para el estilo imperio de la época). Como escribió Borís Iiofán, “muy pronto nació la imagen de un joven y una muchacha, que personificaban a los dueños de la tierra soviética: la clase obrera y el campesinado koljoziano. Ellos estaban alzando muy alto el emblema de la URSS, la hoz y el martillo”. Sin embargo, algunos críticos dicen que esta imagen ya había sido repetida varias veces en aquel entonces, y que lo que hizo Iofán fue acudir categóricamente a lo que flotaba en el aire. Al mismo tiempo el secretario de Borís Iofán afirmó, que el arquitecto había sido inspirado por la estatua clásica “Tiranicidas”.

El pabellón alemán fue una obra de Albert Speer, el arquitecto predilecto de Hitler (y Ministro de Armamentos y Guerra en futuro). Como cuenta Speer en sus memorias, él logró penetrar al despacho donde se guardaban los diseños del rival – del pabellón soviético. Y entonces él descubrió de antemano que el pabellón soviético, adornado con las estatuas gigantes de Obrero y Koljosiana, encarnaba el embate de acero. El edificio fue todo un movimiento de formas horizontales, crecientes, hasta convertirse en la vertical de un pilón despegándose de la tierra. Vera Mukhina expresó muy bien el movimiento del pueblo soviético hacia adelante, hacia el comunismo. Y el pabellón alemán, construido en forma de la cifra romana “III”, según Speer, tenía que parar este embate.

Al lado de la torre gigante del pabellón alemán fue instalado un grupo escultural de Josef Thorak “Comandita”, cuyas figuras querían simbolizar la potencia de la Alemania Nazi.

“Speer contra Iofan con Mukhina. El águila contra la hoz y el martillo. El brutal clasicismo nórdico contra el constructivismo rojo, – comenta un blogger ruso varjag-2007. – Alemania contra la URSS. El resultado, el escudo enorme del Reich Nazi – el águila, agarrando la esvástica – se quedó directamente cara a cara con el obrero y la koljosiana. Sin embargo, la dinámica fantástica de la estatua soviética, subrayada por el crecimiento de las masas arquitectónicas del pabellón, dominó tanto en el panorama de la rivera de Sena, que la torre estática nazi no solo no pudo parar su corrida ligera, sino que pareció simplemente un obstáculo bobo”.

Alexei Zamkov, el marido de Vera Mukhina (el famoso médico, prototipo del profesor Preobrazhenski de la novela “Corazón de perro”) recordaba, que “Un día, poco antes de la terminación de las obras, vino uno de los obreros españoles que trabajaban cerca en el pabellón de la España republicana, y nos aconsejó revisar urgentemente las cabrias. Y no fue en vano. Uno de los cables estaba un poco aserrado. En el caso de ponerle carga esa cabria se hubiera roto sin remedio, lo que provocaría en su turno la destrucción irrecuperable de la estatua. Llamada en seguida la policía de París, se quedó hecha una pieza y puso cara de que eso no podía ser, porque eso no podía ser nunca: “En París, monsieur, estas cosas simplemente no se hacen”. Aquella misma tarde los voluntarios de los emigrantes rusos, partidarios de la idea de Stalin de la construcción del socialismo en un solo país, se pusieron a vigilar el terreno del pabellón soviético.

Igual que los amigos, aparecieron los detractores, – recordaba Vera Mukhina. – Nos perseguían los corresponsales fotográficos de ciertos periódicos burgueses que querían sacar fotos del pabellón junto con la escultura antes de que todo estuviera listo. Las piezas de hierro desarmadas tenían un aspecto poco atrayente”.

Los obreros de Francia, y sobre todo, de España, al pasar por el sector soviético, entraban al solar de construcción y saludaban a las cabezas gigantes, que todavía estaban en la tierra, con el movimiento de la mano cuyos dedos fueron apretados en el puño.

¡Sus nietos y tataranietos, como todos los demas, son bienvendios a Rusia! El obrero y la koljoziana les esperan en la feria VDNKh.


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Remeros del rio Volga

1331202361_burlaki-na-volge“…El cuadro de Répin “Remeros del rio Volga” (1871-1873, Museo Estatal Ruso) es una combinación de dos tradiciones épicas: de la tradición etnográfica de Vereshchágin y de la tradición ética de Kramskoi; para decir con más precisión, es una narración del trama de Kramskoi en la lengua de Vereshchágin.

Primero, “Remeros del rio Volga” se perciben más bien como un sensacional circo etnográfico (Vereshchágin incluso tiene un bosquejo de remeros). Es verdad, que los remeros – es un trama típico propio a la “serie de Turquestán” de Vereshchágin, es una crítica de la barbariedad de costumbres: el uso de la gente como bestias de carga es tan salvaje como esclavitud y calabazos, los derviches y los come-opio (los que comen opio). Desde este punto de vista Rusia, que pretende llamarse un civilizado estado europeo, de hecho resulta ser un país “oriental”, el que si no es sujeto a una conquista, por lo menos es sujeto a una reformación radical. Por supusto, es una visión de un observador  extranjero, reportero (o periodista político), turista. Y parece que los “Remeros del rio Volga” esten destinados justo para los espectadores extranjeros. En parte esto se comprueba con la popularidad de los “Remeros” en las Expo Mundiales de 1873 y 1878 (en 1873 en Viena ellos reciben el reconocimiento en forma de una medalla de bronce “Por el arte”). Según memorias del mismo Répin, el dueño del cuadro, que fue el gran príncipe Vladímir Alexándrovich, solía quejarse de lo que la “pared siempre esta vacia”, ya que le “constantemente piden el cuadro para las diferentes exposiciones extranjeras”.

Sin embargo los “Remeros” también pueden ser interpretados éticamente y de modo idealista, en el espíritu de Kramskoi y Yaroshenko, como una comunidad, como un “coro” (multitud de “guardabosques” y “fogoneros” – son cuadros de Kramskoi y de Yaroshenko respectivamente). <…> Tal interpretación del pueblo ruso abarca no solo su fuerza física sino tamibén su humildad, con esto no se trata de humildad resignante, melancólica y desesperada, como en “La última taberna a la entrada a la ciudad”, sino de la humildad tranquila, que somete al hombre – y al pueblo en su integridad – a las leyes eternas de la naturaleza, universo y destino. <…> …El remero remolcando una interminable barcaza travez de los milenios de la historia es la encarnación del hombre ruso par excellence, una metáfora universal.

Lo que en el contexto de Vereshchágin se interpretaba “negativo” (etnograficamente): tanto la tranquilidad épica, como la épica distancia, en el contexto de Kramskoi puede ser interpretado “positivo” (éticamente); en realidad cualquier opinión sobre los “Remeros” es justa. La habilidad de Répin de crear una fórmula universal del gran estilo conveniente tanto al poder como a los intelectuales liberales y a los extranjeros (con sus mitos de Rusia) es asombrosa”.

Extraido  del libro de Alexei Bóbrikov “La otra historia del arte ruso”.